Presentamos los deportes que más calorías queman

Los deportes que más calorías queman

Acercándose el verano, y aún más cuando el calor aprieta y las piscinas van ocupando cada vez más parte de nuestro tiempo libre, el espíritu del deporte aflora en gran parte de nosotros en una peculiar batalla contra los gramos de más. Son tiempos para el running, por ejemplo. Es frecuente encontrarnos a esos corredores vespertinos que madrugan para espabilar a base de kilómetros, o grupos de atletas que aprovechan la tregua del sol a medianoche para disfrutar de las estrellas zancada a zancada.

La mayoría de estas personas corre por varios motivos: es un deporte que se puede practicar en solitario, es económico, no requiere grandes esfuerzos para empezar y tiene una evolución relativamente rápida. Pero, ¿os habéis parado a pensar si ese esfuerzo se corresponde con una buena quema calórica? Si te incluyes entre quienes pelean contra la tentación de tumbarse en la playa a base de practicar deporte, esto te va a interesar. Veamos algunas de las actividades que más calorías queman.

#1. Correr vs. andar (calorías quemadas corriendo)

Si eres de los que andan a paso ligero porque piensas que quemas las mismas calorías que corriendo, deberías ir cambiando esa opinión. Está demostrado que, trotando a 9 kilómetros/hora (km/h), se quema el doble de calorías por minuto que caminando a 6 km/h. Si pudiésemos mantener constantes las velocidades anteriores, durante una hora corriendo quemaríamos unas 900 kilocalorías, en lugar de las 400 que eliminaríamos caminando.

Por supuesto, siempre está la opción de quedarnos en casa. Si tenemos cinta de correr y no queremos pegarnos al asfalto, podemos practicar en casa. Se pueden alcanzar casi las mismas calorías quemadas corriendo o caminando en cinta que haciéndolo al aire libre, siempre que seleccionemos un buen plan de entrenamiento en nuestra máquina.

Claro que todo debe adaptarse a nuestro peso y a nuestras características físicas. En todo caso, debemos buscar el ejercicio que mejor se adapte a nuestro cuerpo y tratar de forzarlo progresivamente para mejorar nuestra capacidad y la eficiencia del entrenamiento.

#2. Dos alternativas veraniegas: la natación o la bici de montaña

Si el simple hecho de salir a la calle y pisar el asfalto en pleno mes de agosto te provoca dolores de cabeza, plantéate la natación. Es un deporte sano, igual de económico que el running y mucho más refrescante. Una hora de natación a ritmo tranquilo puede quemar alrededor de 500 kilocalorías sin la presión de las zapatillas en nuestros pies. ¿Quieres otro motivo? ¡Estás de suerte! Nadar mejora la salud cardiovascular y es ideal para evitar problemas cervicales y de espalda. Y sin las lesiones típicas de otros deportes.

Otra opción para exprimirnos en verano, un poco menos “fresca” que la piscina, es el mountain bike. Las calorías quemadas en bicicleta de montaña superan ligeramente a las quemadas en el agua, pero necesitaremos un equipo de coste más elevado y una mayor preparación física. De lo contrario, tendremos que bajarnos de la bicicleta ante cualquier desnivel y acabaremos por no disfrutar nuestras salidas. Si no os gusta el deporte al aire libre, siempre nos quedará el spinning

#3. ¡Salta conmigo!

El grupo hispano-argentino Tequila nos hizo brincar en los años 80 y el estribillo de su hit más popular es ideal para esta propuesta. ¿Has probado saltando? Hay muchos ejercicios que nos permiten quemar calorías de esta manera.

Por ejemplo, la comba. Si de pequeño lo hacías por mero placer, debes saber que un correcto ejercicio de salto de comba puede quemar en una hora hasta 650 kilocalorías. Eso sí, ya advierto que sesenta minutos girando la comba son muchos saltos. A ver quién aguanta… Si te conformas con algo más light, con 20 minutos quemarías la energía de media tableta de chocolate.

Aunque, si prefieres otro tipo de saltos, una clase de aerobic de intensidad moderada puede quemar hasta 400 kilocalorías. Y si lo que te gusta es bailar, debes saber que saltar a ritmo de rock o de swing durante una hora puede llegar a quemar igualmente 400 kilocalorías.

#4. Deportes de equipo

Si eres de los que piensan que correr es aburrido porque cada runner va por libre, puedes intentarlo con algún deporte colectivo. El problema será encontrar un grupo con el mismo nivel de práctica para poder disfrutar el partido.

Como ejemplos, una hora de práctica de fútbol quema 600 kilocalorías, por las 500 del baloncesto o las 700 del rugby. Deportes como el tenis, el padel o el voleibol oscilan entre las 350 y las 500 kilocalorías consumidas en una hora.

En definitiva, lo ideal de la práctica deportiva es encontrar una actividad con la que te sientas a gusto y te motive para ir mejorando cada día. Las calorías quemadas corriendo, nadando o jugando un partido con los amigos irán en función del tiempo y el esfuerzo empleado.

Y, para quienes esto del deporte les suponga una auténtica tortura, ver una hora la televisión puede quemar hasta 90 kilocalorías. Dormir, 70. Los datos están sobre la mesa. La decisión, por supuesto, es vuestra…

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