Consejos para principiantes de gimnasio

Los consejos básicos para principiantes de gimnasio

Asúmelo. Lo primero que vas a hacer una vez te des de alta en el gimnasio es no enterarte de qué va el asunto durante varios días. Ni bueno ni malo, es una fase que todos los principiantes que se acercan por un gimnasio vamos a tener que pasar y, como en todo, solo ocurrirá una vez en tu vida, así que tómatelo con humor, disfruta, pásalo bien y al toro.

Y antes de los consejos típicos de gimnasio que estás esperando, vamos a hacerte un favor y darte uno que seguro que no te ha dado cualquiera: más allá de las máquinas, de la necesidad de moverte, de las energías por quemar… piensa en tu plan: ten un plan. Seas principiante o vuelvas al gimnasio tras una lesión, esto será básico para que cualquier consejo de los que vamos a darte, funcione.

Entre los planes de la mayoría de principiantes suelen encontrarse un mejor tono muscular, un cuerpo más estilizado, la tonificación adecuada del torso o un abdomen plano del que sentirse orgulloso; sin embargo, cada persona es un mundo, y también hay gente que, simplemente, busca una mejor resistencia aeróbica, una mayor flexibilidad o un estilo de vida más saludable.

Sea cual sea tu plan, anótalo: esa será la forma de saber cuándo te pierdes por el camino y cuándo cumples a rajatabla con lo que te habías propuesto. Además, es la mejor herramienta para que un monitor pueda evaluar tus objetivos y darte una solución personalizada.

Los cinco errores de todos los principiantes de gimnasio

Como la mayoría de las veces te vas a equivocar más que acertar, vamos a darle la vuelta a la tortilla y vamos a explicarte aquello que no haces, por qué deberías hacerlo nada más entrar en un gimnasio y por qué, haciéndole, le sacarás el máximo partido.

#1 Los entrenadores y profesores están para ti

Con el boom de los personal trainers (entrenadores personales) a veces nos olvidamos que el gimnasio también tiene profesores en nómina para echarnos una mano. Pregúntales todo lo que necesites y no te olvides de nada: sobre todo pon especial atención al plan de trabajo que te harán para empezar.

Hoy, muchos gimnasios intentan acercarte hacia los entrenadores para el trabajo individual (vale la pena si puedes permitírtelo unos meses), pero el personal está ahí para distribuir adecuadamente su tiempo entre gente veterana y novatos del gimnasio y ayudarte a alcanzar tus objetivos. ¡Aprovéchalo!

#2 Trabaja por grupos musculares

Esto que te sonará tan a chino si nunca te lo han dicho significa que el trabajo con máquinas y ejercicios se divide entre pecho, espalda, hombros, brazos y piernas, y que quien mucho abarca, poco aprieta. Lo mejor es trabajar, como mucho, un par de grupos musculares por sesión, y subdividir estos grupos también en diferentes ejercicios (tres o cuatro por grupo muscular debería ser suficiente).

#3 La fatiga es una parte fundamental

Te vas a reventar durante dos o tres semanas. Si no tienes la fuerza de voluntad suficiente, déjalo antes. ¡Pero claro que la tienes! Todos la tenemos, simplemente solemos dejarnos vencer por las circunstancias.

Plantéatelo como que llevas mucho tiempo de vida sedentaria y empezar en el gimnasio no será un camino de rosas. Después de esas dos semanas de “novato de gimnasio”, empieza lo bueno. Notarás que todo  te cuesta mucho menos, que el cuerpo se acostumbra y que vas a ser capaz de cosas que jamás te habrías creído.

#4 Entrenamiento = calentamiento

Es muy importante que empieces con un calentamiento suave y vayas subiendo la intensidad. En el gimnasio, todos los que hemos sido principiantes hemos subido muy rápido de nivel y nos hemos cargado toda una sesión de entrenamiento. Esto, además, puede provocar lesiones de todo tipo, por lo que según todos los expertos, lo mejor es empezar suave y subir la intensidad, y estirar adecuadamente al terminar la sesión de ejercicios, ¡toma nota!1

#5 Los ejercicios aeróbicos, al final

Mucha gente se lanza a la cinta o a la bici estática al principio de la sesión: ¡error! Los aeróbicos deben hacerse siempre al final; no peques de novato aquí, empieza suave, pero no con este tipo de ejercicios. Lo mejor es que los desplaces al final cuando los niveles de glucógeno son más bajos y el cuerpo debe recurrir a la grasa corporal para seguir funcionando. De este modo, perderemos grasa, pero no músculo, lo que acelerará la tonificación de nuestro cuerpo.

Como ves, te hemos facilitado solo cinco sencillas pautas para empezar a entrenar en el gimnasio; son consejos que no te van a descubrir la luna, pero que seguro que no tardarás en valorar y sacarles partido, así que ten presente que una buena base es básica en cualquier actividad y empápate de ellos.

¡Mucha suerte!

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